Es fácil oír a la derecha en estos tiempos que hay que recortar lo superfluo, aludiendo con ello a cualquier tipo de medida que promueva la igualdad, fundamentalmente a las medidas sociales. Pero si de lo que se habla es de medidas que promueven la igualdad entre hombres y mujeres, entramos ya en el terreno del “lujo”.
Lo triste es constatar que este tipo de pensamiento (y la expresión del mismo)no sólo puede oírse procedente de la derecha, sino que nuestros propios compañeros, hombres (y algunas mujeres ¡ay!) bienintencionados y con un curriculum intachable en la lucha por los derechos de la clase trabajadora, padecen este mismo punto ciego.
La reflexión es fácil: Si la crisis golpea de plano a la población más desfavorecida, ¿no serán doblemente golpeadas las mujeres, que ya partían con desventaja?¿No será mayor el impacto del recorte del salario mínimo cuando un 15.5% de mujeres gana menos del S.M.I. frente a un 5% de hombres?. El salario medio de las mujeres españolas es sólo un 78% del salario medio de los hombres. ¿A quién afectarán más los recortes salariales?. Y qué decir de las pensiones, cuando la pensión media que reciben las mujeres es el 61% dela que reciben los hombres en nuestro país?. O en cuanto a medidas propiamente sociales: ¿a quién afectará más la moratoria de la puesta en marcha de la ley de dependencia?. Recordemos que son mujeres, tanto dentro como fuera de los domicilios, las dedicadas a tareas de cuidado (el 95% de las auxiliares geriátricas son mujeres…eso sin entrar en las consecuencias que ello tiene para la incorporación de las mujeres a la vida activa en igualdad de derechos y oportunidades.
Podríamos seguir revisando lo que ocurre con el empleo público en general, concretar en los recortes de sanidad y educación…y obtendríamos el mismo resultado: el cercenamiento de los mecanismos que posibilitan el estado de bienestar afectan con mayor intensidad a las mujeres.
No podemos, por tanto, ni desde la ética, ni bajo argumentario alguno, mantener que las medidas promotoras de igualdad entre hombres y mujeres son un lujo. Más bien son una necesidad prioritaria si nuestro objetivo es mejorar las condiciones de vida de las personas, que es hacia donde todo hombre o mujer de izquierdas debe caminar.

0 comentarios:

Publicar un comentario

top